Liderazgo: el bien escaso

Liderazgo: el bien escaso

El liderazgo es un bien escaso en las organizaciones. Puesto que ejercerlo implica la posesión de poder relativo más influencia efectiva sobre otros, se trata de una condición que se siembra y cultiva cuando se combinan conductas, emociones, pericia técnica y respuestas hechas a medida de cada contexto, persona y grupo humano. Son condiciones necesarias para encaminar y sostener a los equipos y personas para que alcancen los resultados deseados y, cuando lo logran, estimule el orgullo y satisfacción de haberlo hecho.

El liderazgo es hoy, a) más simétrico entre jerarquías, b) ejercerlo con efectividad tiene como eje la flexibilidad, c) empareja el ser y parecer para ser percibido como auténtico, d) incluye la gestión de mayores y, en muchos casos, diferentes componentes emocionales y conductuales, d) es más cercano y envolvente, e) implica mayor comprensión y sensibilidad de componentes culturales y f) requiere respuestas hechas a medida de cada colaborador.
Quien desee ejercer un liderazgo total deberá utilizar una gama distinta a la vez que diversa de conductas, emociones y razonamientos. Cuando no se despliegan armoniosamente, se van construyendo las barreras que limitan generar pasión, compromiso y, de paso, retención.

En nuestros tiempos, la generalidad de los gerentes y jefes encuentra organizaciones multigeneracionales; gestiona porcentajes altos de personas que no llegan a los 35 años que posee una educación formal promedio más diferenciada; dirige una estructura más paritaria en géneros y menos homogénea en sus orígenes culturales. Cuando se trata de las nuevas generaciones, encuentra que esta tiene facilidad y dominio de herramientas tecnológicas, es proclive a los atajos mentales, tiene en muchos casos limitaciones de pensamiento estratégico, es cuidadosa de sus tiempos libres, está motivada fuertemente por laborar en contextos amistosos y suele ganar respeto y confianza en sus autoridades por sus percepciones de autenticidad y grado de cercanía, de similar forma como lo hacen con sus mejores amigos. Lo afirmé en marzo del 2022 cuando describí lo que en mi concepto tendría que ser en el futuro el líder postpandemia.

“… las nuevas generaciones, esperan que el líder actúe tal y como lo hacen los buenos amigos, que son confesionarios disponibles, fuente de apoyo emocional y solidaridad con el amigo en apuros. (Otoya, ¿Están cambiado las organizaciones? Nuevos retos para directores y gestores de personas; Lima, marzo 2022)

¿Es posible y necesario un cambio radical en el estilo de liderar? En mi concepto no y en muchos casos tampoco es necesario. Aunque abundan las ofertas de cambios radicales, me atrevo a afirmar que tienen menos impacto y sostenibilidad que aquellas que se realizan (y aprenden) mediante aproximaciones sucesivas y buscan ajustes paso a paso.

Propongo que la preocupación inicial de un proceso de transformación debe ser elevar el umbral de flexibilidad y tolerancia de los líderes para que sean capaces de ajustarse a multiplicidad de circunstancias y, a la vez, prepararse para aquellas de naturaleza aun no conocida con las que lidiarán en el futuro. Éstas, serán la llave de apertura en el umbral de flexibilidad y la aceptación genuina de la mutación continua como una constante a esperar.
En mi concepto, son cambios más modestos pero seguros los que se requiere estimular.

¿Por dónde comenzar? He observado y experimentado directamente la construcción de grandes y hoy exitosos líderes en aquellos que saben manejar los silencios; que escuchan activamente para comprender; que realizan preguntas, preguntas y preguntas que encaminan, esclarecen y retan, que son sensibles y saben gestionar la hostilidad y el conflicto en el equipo y, no por último, que fijan metas claras y tiempos de realización.

Como se observa, no se trata de conductas complejas. Tampoco de aprendizajes largos y costosos. Existen múltiples opciones de aprendizaje de estas conductas específicas que, con menos pompa y costo, fomentarán cambios sostenibles pioneros en el desempeño efectivo de los líderes.

Lima, enero del 2025


Mi próximo ensayo: “Transformar la cultura: limitaciones de los conceptos, modelos y estrategias tradicionales”

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